...el frío de aquella basílica
me envuelve cálido y eterno,
mis manos y mis dedos
esbozan bailes imposibles,
y el Mediterráneo
me susurra entre suspiros
...el frío de aquella basílica
me envuelve cálido y eterno,
mis manos y mis dedos
esbozan bailes imposibles,
y el Mediterráneo
me susurra entre suspiros
Escribo, luego existo